Adolescentes con corbata.

En la dinámica paterna, hay siempre una máxima que suele repetirse. “!Qué bueno es mi hijo!” y “¡Hay que ver la travesura que ha hecho tu hijo!”. Nos gusta atribuirnos los aciertos y desviar los errores, es una condición humana, no se puede evitar.

 

Sin embargo, lo que es condición humana, no debería trasladarse al plano político. Un Presidente de Gobierno que se precie, jamás debería meterse en política. Es una trampa mortal y debe evitarse a toda costa.

 

Creo que los de mi generación ochentera y, sobre todo noventera, hemos visto esta condición política toda la vida. Hemos asistido a la “adolescencia” de la política en España y, como tal, es como un grano en el culo. Los adolescentes piensan siempre que tienen la razón, que jamás van a cambiar, que los adultos son un problema y que los problemas del mundo no van con ellos. Y eso sería algo puramente anecdótico, algo sólo para sonreír por la ironía, si no fuera porque son precisamente esos púberes de corbata (a veces) y traje pantalón los que tienen que solucionar esos problemas.

 

Es posible que todo comience como algo inocente, algo puro, algo tan simple como querer cambiar el mundo para mejor, pero es cuando se llega a la poltrona desde la que se puede hacer, cuando se pierde la perspectiva en la nube de adulaciones y el sentimiento de poder, el sentimiento más engañoso de la historia.

 

Cabe recordar que la clase política no está en ese puesto para beneficio propio y de sus amigos, si no para servir a los que le han votado (y a los que no, también). El único privilegio del que deberían gozar quienes ostentan escaños, debería ser el de que casi todo el mundo supiera quién es. Por lo demás, gobernar un pueblo/ciudad/CA/país, es un trabajo, un sacrificio y un deber.

 

Cuando en un país, prácticamente todo el mundo quiere ser político y tener un escaño en el congreso, o ser alcalde o similar, es por dos motivos, o se tiene un acusado sentido del deber y de querer hacer las cosas bien en un país o es porque es un puesto-chollo donde la ley del mínimo esfuerzo se impone y, por desgracia, no veo a mucha gente dándose golpes en el pecho por España.

 

En realidad, creo que nadie debería querer ser político ya que, para empezar, debería ser un puesto remunerado con el SMI, pero también porque es el trabajo más hipócrita del mundo, donde tienes que sonreír y abrazar a aquel a quien apuñalarías. Es un deber por el que partirse la cara por tu país y las personas que en él viven.

 

Tecnología, viajes Premium, coches blindados, contratos millonarios, sueldos vitalicios, conferencias remuneradas (mucho), comilonas, ropa cara… no digo cómo tiene que vivir cada uno, pero todos esos privilegios de los que goza la clase política a costa de sus votantes no van a hacer que el país vaya mejor (quizá tampoco mucho peor).

 

Me avergüenza sobremanera ver a políticos lanzarse dardos los unos a los otros, tratando de demostrar en el Congreso de los Diputados quién hace el comentario más ingenioso para desmerecer al que tiene un color diferente en su carpeta, sin asumir responsabilidades por sus fechorías o encubriendo las propias con demagogia barata. Parece más importante demostrar lo malo que es el otro partido que arreglar los problemas por los que están ahí. Y no estoy pidiendo un político que jamás haya robado una goma de borrar o que vaya a misa los domingos, dicen que el poder corrompe y que nadie se libra de ello, y sé que el que se siente en el trono de la Piel de Toro va a aprovecharse de alguna manera de su puesto, pero me conformo con que cuando le pillen, sea honrado, lo reconozca, devuelva lo robado y deje paso al siguiente. Y si roba, que robe, pero por lo menos que resuelva los problemas del país, que para eso está ahí.

 

¿Cuál es la pega? Pues que resolver los problemas del país no depende sólo del partido que esté en el poder, sino de que los demás partidos no les dificulten el trabajo. La utopía es que esos partidos que hoy se tiran mocos a la chaqueta, se sienten con folios en blanco alrededor de una mesa, sin líneas rojas, escuchando a los demás sin prejuicios y debatiendo qué es lo que realmente le viene bien al pueblo, no al partido. Y sí, me diréis que eso es lo que se hace en el Congreso de los Diputados, pero es mentira. Lo que veo es una pelea de críos, un concurso de meadas, una medida de… egos. Es lo que veo y me siento estafado por todos.

 

Educación, sanidad, empleo, educación (lo pongo dos veces porque es la piedra de toque de todo país que quiera ser importante) es lo que deberían arreglar y no estar todo el día preguntando por qué me quitaste el boli de la mesa y no me lo devolviste. Se debería crear un sistema educativo común y definitivo, aprobado por TODOS y con la cláusula de no modificarlo en unos cuantos años, para ver si realmente da resultados. Se debería buscar un modelo de sanidad pública común, donde da lo mismo de qué parte del país seas, donde puedas ser atendido por un número adecuado de personal, en unas condiciones adecuadas. Es imposible que no surjan problemas, siempre surgen, pero las medidas para corregirlo deberían ser rápidas y contundentes. Y la palabra “contundente” me lleva a una reflexión mucho más importante.

 

El código penal está mal hecho. Se puede condenar a una persona por un delito pero no pagará según qué casos. Si robas y se prueba, no me vale con que esté un tiempo en la cárcel, debe devolver lo robado. Si te condenan a ir a la cárcel, no puede ser que no vayas porque has sido condenado a menos de dos años, o porque es tu primer delito o porque has pagado una fianza. Eso sólo demuestra que los ricos no pisan la cárcel. Las condenas hay que cumplirlas y, si incumples la ley, debes aceptarlo y pagar. No siempre es equitativo el castigo con el hecho punitivo, pero si no se hace nada es cuando el mal gana.

 

Pero sobre todo, volviendo al problema de los políticos de hoy en día. Aún estoy esperando algún político que supere esa adolescencia y se preocupe de verdad por los problemas por los que ha llegado a ese lugar. Si te hemos elegido es para que arregles algo. Si no lo haces, vete, estás incumpliendo el contrato que de facto firmaste con los ciudadanos al elegirte.

 

Pues sí, ese debería ser el mundo ideal, aquel en el que todos gozásemos de una educación superior (no me refiero sólo a títulos), con los que probablemente la criminalidad bajaría drásticamente. Un lugar en el que todos pudiésemos ser atendidos por médicos preocupados más por su paciente que por sus condiciones laborales, un lugar donde crear trabajo fuera premiado y no dificultado por querer mamar de una teta que ya no da ni el suero de la leche. Donde supiésemos que no hay a diario delincuencia a los niveles a los que ha llegado España, porque todo aquel que incumpliera la ley recibiera un castigo ejemplar, sin vericuetos, sin derecho a reducir la pena pasando por caja, sin privilegios. Un lugar en el que gobernar un país sólo significase que tienes que trabajar duro las 24 horas para hacer tu trabajo, sin privilegios, tampoco. Porque hoy en día, ser político y ser delincuente empieza a parecerse peligrosamente.

 

P.D.: Si alguien lee este artículo de opinión y tiene el ominoso impulso de decir que soy de un partido o de otro, que tiendo más hacia un lado que a otro o desea calificarme de alguna manera despectiva, he de decirles que tienen toda la razón. No porque pertenezca a algún partido, sino que suelo votar al mismo (soy así de consecuente con mis ideales), pero eso no quita que estoy dispuesto a escuchar otras ideas con el mismo respeto y apertura de mente con la que espero se lean estas líneas. Como bien decía una de mis profesoras “No se puede ser apolítico. Se puede ser apartidista”.

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QUERIDAS CHICAS DEL TRANVÍA

Al igual que vosotras, muchos de nosotros usamos el transporte público. No puedo hablar por el resto de hombres porque no me declaro portavoz más que de mí mismo, pero cómo vayáis vestidas, cómo llevéis el maquillaje o cómo estéis de sobrias o borrachas es asunto vuestro.

Como hombre que soy, miraré vuestras piernas si lleváis minifalda, vuestro trasero o vuestros pechos pero durante un par de segundos por pura curiosidad o admiración, ya que mirar no está prohibido de momento y una cosas es mirar un par de segundos y otra quedarse horas embobado. Igualmente vosotras podéis mirar lo que quiera que miren las mujeres en el cuerpo de un hombre, que no me voy a sentir incómodo ni violado, la naturaleza humana y los instintos son inevitables, la educación para aprender cómo interpretar o actuar frente a esos instintos se aprenden y adquieren con un poco de voluntad.

No necesito a una mujer que se esconda tras un abanico, sumisas no me van. Si de verdad estáis interesada en algo, acercaos y preguntad, que eso no os hace fáciles si no determinadas. Si necesitáis saber algo como la hora o el destino del transporte, no dudéis en acercaos y preguntar, que eso no lo voy a interpretar como que queréis sexo salvaje, pero si os ofrezco la mano para estrechárosla y me presento tras vuestra pregunta, tampoco significa que quiera sexo salvaje si no conocer a una persona, no todos los hombres somos depredadores sexuales.

Es más, en realidad yo personalmente no necesito nada porque mi novia es todo cuanto necesito y más aún, está conmigo por propia voluntad y lo estará el tiempo que ella decida estarlo ni un minuto más. Podéis creerme o no, no me va la vida en ello, pero así es. Eso no quita que si veo a una mujer bonita la mire durante un par de segundos, al igual que si ella ve a un hombre bonito lo mirará durante unos segundos, se llama naturaleza humana.

Las reglas del coqueteo las rompieron los primeros que no entendieron eso del “no es no” pero todos pagamos las consecuencias. Las mujeres asesinadas a manos de hombres ya no pueden hablar, al igual que las mujeres asesinadas a manos de mujeres, los hombres asesinados a manos de hombres y los hombres asesinados a manos de mujeres todos dentro de la relación, de todo hay y todas las muertes tienen para mí el mismo valor, el de una persona que le arrebata la vida a otra sin tener derecho a ello. Personalmente creo que contra todos ellos, que arrebatan las vidas de aquellas personas que ilusoriamente aman, no debería haber piedad ni perdón en la tierra, pues Dios, si es que existe, es quien debe aplicar ambos términos cuando toque, pero como es sólo mi opinión, ahí la dejo.

Eso sí, recordad que todavía hay hombres que cumplimos las reglas, que si os abrimos las puertas, os ofrecemos nuestro asiento o nos ofrecemos a pagar lo que hayamos consumido, si nos presentamos, no es machismo si no educación, recordad que todavía hay hombres que les importa un pito cómo vayáis vestidas. No olvidéis que algunos, también pagamos las consecuencias de unos energúmenos.

COLONIZAR EL ESPACIO

Sé que publico muy de vez en cuando, pero me da igual, como el sitio es mío y no tengo horarios, escribo cuando me da la gana, o mejor dicho, cuando hay algo sobre lo que escribir.

Hoy voy a hablaros un poco sobre el proyecto Mars One, o lo que es lo mismo, la iniciativa civil que pretende poner a un puñado de personas de todo el mundo en el planeta Marte. Un viaje sin retorno.

http://www.mars-one.com/

Para los curiosos esa es la web oficial

http://es.wikipedia.org/wiki/Mars_One

Y para los igualmente curiosos pero más vagos, aquí lo podéis leer en español.

Este proyecto, desde el principio ha causado controversia. Sólo la NASA se ha atrevido a “colonizar” suelo fuera de nuestra Tierra, como pasó en la Luna. Pero ahora que hay varios robots paseando por el planeta rojo y haciendo miles de fotos, la moda está en Marte, no en la Luna. Lejos parece quedar ya el proyecto chino que puso un Rover en nuestro satélite hace relativamente poco.

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E proyecto no parece viable por más de un motivo. Económicamente es una barbaridad, hablamos de 6.000 millones de dólares, una cantidad prohibitiva a día de hoy, teniendo en cuenta que han recaudado algo menos de 1.000.000 de dólares. El vuelo civil en el espacio exterior es algo que también parece imposible, puesto que da la impresión de que la conquista del espacio parece ser coto privado de la NASA, la ESA y las agencias china, rusa e india, que no sé exactamente el nombre que tienen, pero os hacéis una idea (Cito esas tres porque sé que han hecho grandes avances con satélites y objetos en la Luna, desconozco los méritos del resto de países).

En el proceso de selección que se ha terminado hace poco, hay dos españoles y una sudamericana hispanohablante. El siguiente paso de selección y último, sería hacer una especie de concurso a modo de Reality Show que designara el grupo final y, de paso, financiara parte del proyecto, aunque ahora mismo está bastante lejos de convertirse en realidad. Es un proceso con el que no estoy muy de acuerdo, pero como yo ni pincho ni corto, da lo mismo lo que piense.

Desde el lado racional parece que el proyecto es una locura, o se ha adelantado demasiado en el tiempo. ¿Quién sabe si dentro de una década (Que es cuando deberían empezar los lanzamientos), se ve de otra manera? El caso es que es un proyecto controvertido por las condiciones en las que vivirían en Marte y por los efectos psicológicos dimanados de ello, su autosuficiencia está puesta en duda.

Desde el lado conspiranoico, se puede argumentar que a los gobiernos poderosos no les interesa que haya civiles domingueros en el espacio, no sea que se revelen datos como la vida extraterrestre (no humana), la existencia de bases humanas en Marte anteriores, el ultrasecreto proyecto Solar Warden (La flota estelar que la Tierra mantiene cerca de nuestro planeta para proteger a la civilización) u otras conspiraciones varias que, sean verdad o no, ponen nervioso a más de uno.

Pero estamos hablando de un proyecto que, de hacerse realidad, supondría un hito en la historia de la humanidad sólo comparable a cuando el hombre puso su pie por primera vez en la Luna (acontecimiento el cual no pongo en duda). Estamos hablando de que ese puñado de personas, escribirían su nombre con letras de oro imborrables en la historia. Los primeros humanos en vivir en un planeta que no es la Tierra (oficialmente).

Los peligros que he comentado anteriormente echan para atrás a más de uno, pero ¿no lo haríais vosotros? ¿No viajaríais en uno de esos transbordadores con el objetivo de hacer auténtica historia? Estamos hablando de viajar a otro planeta, lo que muchos hemos soñado desde siempre. Creo que yo lo haría, viajaría a Marte aunque no volviera a pisar la Tierra. ¿Por qué no hacerlo? Sería sin duda una experiencia única.

¿Qué pensáis sobre el proyecto? ¿Os gusta la idea? ¿Os parece viable? ¿Participaríais?

P.D.: Si vais a comentar (que lo dudo), absteneos de argumentar que mandaríais a tal o cual político o al famosillo de turno o a alguien determinado, sin quitaros ápice de razón (Yo lo haría), es un tema que veo en los comentarios de todas las noticias de todos los periódicos, está muy trillado y hace menos gracia que los cassettes de gasolinera de Arévalo, además no es lo que os he preguntado.

Para no saber qué decir…

                Hoy, en lugar de preparar algo durante la semana, lo estoy escribiendo casi en directo, a pesar de que había pensado tomarme unos días de asueto de teclado. Y en realidad no tenía mucha idea de lo que iba a escribir, y quizá ahora tampoco la tenga mucho, ya que es un batiburrillo de ideas las que bullen en el melón.

 

                Podría comenzar diciendo que no voy a comentar absolutamente nada de la Semana Santa en la que estamos estos días. Como no cristiano, más bien aconfesional, tendría el derecho de comentarla desde un punto de vista que no choca con ninguna religión, pero como las batallas dialécticas con las biblias láser de por medio, me cansan bastante, lo más probable es que pase de hablar de esta semanita de la que muchos más de lo que parece, huyen.

 

                Quizá podría hablar de Chipre, o de los casos de corrupción que asolan el globo, pero el resto de periódicos, por muy independientes que sean, ya nos tienen anestesiados con tanto hijoputismo, con lo cual seguir hablando de eso es tontería, y aunque este es el lugar donde puedo decir lo que me dé la gana, me lo callo no sea que me acusen de incitación a la violencia.

 

                Quizá debería hablar de las modas literarias, ahora les ha dado a todos por leer novela “erótica”. Es decir, las quinceañeras (y no tanto) ahora les da por mojar la portada de una serie de libros donde se pasan el día echando polvos como conejos. Vale, me parece muy bien que exista ese tipo de novela, pero no sé lo que le ven de maravilloso, si se lo ven, perfecto, pero no entiendo porqué ha tenido semejante éxito un libro de 500 páginas donde se dice bien poco.

 

                Lo peor de todo, es que no hace más de una semana que vi un libro con título lleno de sinónimos a esa “saga” (Hoy en día a tres novelas se le llama una saga), de la misma temática, y al lado del “original”. Vamos, que se ha puesto de moda el erotismo en la literatura, y como vende, aunque sea una basura, pues se publica. Igual que hace unos años, debido al éxito de las películas de El Señor de los Anillos, nos asaetearon a literatura fantástica por todas partes. Y salieron no sólo novelas relativamente nuevas y sus películas análogas (muchas salidas antes que el libro en el que se inspiraron), si no que desempolvaron novelas más antiguas y las rodaron. Muchas de ellas tan solo aparecieron en un anuncio de televisión, estuvieron una semana en el cine, y después han desaparecido con el viento.

 

                Ahora estamos saturando el mercado con polvos fáciles, cuando termine la moda, ya veremos qué pasa, otra temática ocupará su lugar. ¿Cuál? No me atrevo a decirlo, aunque tengo en mente una que, personalmente no me vendría nada mal.

 

                El otro día me comentaban: “Mira cómo el presentador de televisión ese ha vendido un montón de sus novelas”. Pues claro, cojones, como que tiene un programa diario donde a la mínima de cambio sale la portada de su libro. Si es que hoy en día publica todo el mundo, la calidad de la literatura (que se publica) ha descendido notoriamente, mientras que la frecuencia ha aumentado. Hay escritores que sacan 34 libros al año (Claro, con 34 negros escribiendo para él, es fácil). ¿De qué le sirve a un escritor sacar 10 libros de calidad media en un año? Yo prefiero sacar uno de calidad superior, me debo a la literatura. Lo más increíble, es que hay escritores que reconocen que su último libro no lo han leído (ni escrito), y sin embargo la gente compra sus libros porque su nombre está en la portada. ¿Dónde hemos ido a parar? Una vez me dijeron, “pues hazte negro”, así te leerán. Hazte tú puta, y así cobrarás por lo que haces a diario, ¿no te jode? Yo no me vendo ni vendo mi literatura. Venderé más libros o menos, pero seré yo quien aparezca en mi portada, yo no vendo mi trabajo para que otro se lleve la gloria, soy humilde, pero no gilipollas.