¿CÓMO FUNCIONA EL CROWDFOUNDING?

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Hoy mismo día 1 de Junio de 2016 ha comenzado una campaña de crowdfounding de 30 días para publicar mi novela “Los Libros de Eledan: Enroque” y conseguir que los beneficios íntegros de la venta de la misma vayan a parar al Cajasol Sporting, equipo femenino de fútbol que milita en primera división.

 

Pero claro, las preguntas que genera esta nueva forma de financiación son muchas, así que aquí intentaré contestar a todas las preguntas, si hay más, pues se pregunta y listo, responderé encantado a todas.

 

¿QUÉ ES EL CROWDFOUNDING?

 

Es un nuevo tipo de financiación para los proyectos. En este caso no es que una empresa te patrocine ni hacer que tengas que pagar tú todo el proceso, en este caso de publicación, si no que son las personas de la calle las que, si creen en el producto o en lo que se pretende conseguir con él, darán una cantidad de dinero para poder financiar el proyecto, es lo que se conoce en español como Micromecenazgo, es decir, tú te puede convertir en un inversor de un proyecto.

 

¿CUALES SON SUS VENTAJAS?

 

Muchas, todo se puede hacer directamente desde internet. Muchos proyectos, como monitores holográficos, bolígrafos en 3d y otros muchos inventos tecnológicos han sido posibles gracias al crowdfounding.  Ahora es mucho más fácil conseguir el dinero necesario para hacer los sueños realidad.

 

¿QUÉ VENTAJAS TIENE EL MECENAS?

 

Lo primero, por supuesto, es la satisfacción de haber puesto su granito de arena para que el proyecto salga adelante, pero en la práctica tiene otras muchas ventajas, como por ejemplo una nota de agradecimiento en cada ejemplar, un ejemplar firmado, acceso a material inédito o exclusivo… en el caso de mi novela es eso más o menos, pero en otros proyectos puede ser incluso ser el primero en tener el objeto en cuestión, imaginad que hubieseis sido mecenas de los primeros diseños de impresoras 3d, por unos 300 euros habríais podido ser poseedores de uno de los primeros modelos que, hoy día, vienen a costar más de 2000 euros.

 

¿CÓMO SE HACE UNO MECENAS DE ESTE PROYECTO?

 

Lo más fácil y rápido es entrar en la web donde se promociona mi libro, que es https://libros.com/crowdfunding/los-libros-de-eledan/ os dais de alta y seguís las instrucciones para dar el dinero que vosotros creáis conveniente en función de las recompensas que queden disponibles.

Otra opción es contactar conmigo si estás en Huelva, para darte una especie de “Vale” que comprarás provisionalmente con el dinero asignado, así no tendrás que dar tu número de tarjeta, yo me hago cargo de guardar el dinero hasta que la editorial lo reclame para poder costear la publicación del libro.

 

¿Y QUÉ PASA CON MI DINERO SI NO SE PUBLICA AL FINAL EL LIBRO?

 

Lo que has hecho no es comprar en sí, si no dar tu dinero que se ha metido en un sobre con tu nombre y éste en una caja. Si la caja no cuenta con dinero suficiente para la publicación, pues simplemente se devuelve a sus dueños y aquí paz y después gloria. Todo está verificado, registrado y cuantificado, además de protegido por ley.

 

SOY MECENAS Y EL LIBRO SE PUBLICARÁ, ¿AHORA QUÉ?

 

Pues muy simple, una vez termine la campaña (aproximadamente el 30/6/2016), se recaudará todo el dinero y comenzará el proceso de maquetado y publicación. en un periodo de tiempo determinado, recibirás en tu casa las recompensas acordadas según el dinero que has puesto.

 

¿Y DE QUÉ VA LO DE “BENÉFICO”?

 

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Una vez publicada la novela, ésta se pondrá a la venta en librerías, incluso podréis pedir a vuestra librería habitual que pida un ejemplar para vosotros si queréis comprar más. De cada ejemplar que se vende, yo como auto me quedo con el 50% del precio del libro y se me hace el ingreso de forma semestral. De forma automática, ese dinero que recibo lo recojo y se lo entrego al Cajasol Sporting.

 

Para que quede claro: Pongamos que tú compras el libro en la librería por 20 euros, de esos 20 euros, 10 van para la editorial y 10 para mí, pues bien, esos 10 euros se guardan para dárselos al Cajasol Sporting, íntegros. No sé aún si el precio será de 20 euros, de 10, de 15 o de lo que sea, las cantidades que pongo son un ejemplo.

 

Si queréis saber más sobre el Sporting, aquí su página web: http://www.sportingclubhuelva.com/web/

 

¿CUÁNTOS MECENAS HACEN FALTA PARA PUBLICAR LA NOVELA?

El primer objetivo es de 100 mecenas para una publicación básica. A partir de ahí, todo mecenas nuevo que entre mejorará la publicación y su alcance, como publicidad y demás.

 

¿CUÁNTO DINERO SE LLEVA EL AUTOR?

 

En este caso nada. Yo como autor no obtengo ningún beneficio económico, pero esto lo hago por el Cajasol Sporting, no por mí. La satisfacción de saber que estoy haciendo todo lo que está en mi mano para ayudar al equipo de fútbol a que las niñas onubenses tengan una oportunidad perfecta de practicar deporte y de hacer de éste, quizá, su medio de vida, es suficiente.

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¿Noche de Paz?

Ah… la Navidad. Época de ilusión y buenas vibraciones. Días en los que se recupera la fraternidad, el amor al prójimo, donde se celebra el cumpleaños de Jesucristo, época de buenos deseos y propósitos…

Claro, sí. Sin duda alguna.

Descartando el manido tema de que el motivo de celebración es una falacia pues ni este señor nació un 25-12 ni por asomo, si no que se ha cogido una antigua fiesta pagana y se ha cristianizado, como otras muchas, todo lo demás también cae por su propio peso.

Desde varias semanas antes del día 25, gastamos ingentes cantidades de dinero, que a veces no tenemos, en comida y bebida en cantidades similares. Llenamos los congeladores, neveras y despensas de carísimos manjares porque el día de la fiesta, habrá que comérselo todo y tenemos la presión añadida de que tendremos que disfrutar de ello por imperativo legal.

Pero no sólo es la comida. También hay que decorar la casa. Hay que poner un belén/nacimiento/misterio, hay que poner guirnaldas, bolitas, muérdago y sobre todo, un árbol. probablemente será un árbol que se dedicará a soltar trocitos de lo que sea en el suelo. Pasaremos gran parte de la tarde desenredando luces de colores, para lo cual nos hemos estado entrenando todo el año con nuestros auriculares y cargadores. ¿Cómo decorar el árbol? ¿Qué colores poner? ¿Qué luces encender? ¿Dónde ponerlo? ¿Natural o artificial? En eso último prefiero que sea artificial, dura más y no deforestamos la Tierra, que cuando éramos cuatro gatos sobre el planeta no pasaba nada, pero con siete mil millones de almas la cosa se pone chunga si todo el mundo quiere su árbol.

Y mientras compramos como si no hubiera un mañana y decoramos el árbol, pues suenan los villancicos, piezas ancestrales y, por lo general, lamigosas y edulcoradas que se repiten una y otra vez en la chillona voz de una escolanía (no me meteré en las versiones).

Se acerca el día 25 y ese tal Papá Noel, o San Nicolás, va a dejar los regalos debajo del árbol. Y por supuesto el patrio día del 6 de Enero donde 3 Reyes Magos dejan regalos también. Pero esos regalos no aparecen como por arte de magia en las casas.

Vemos a la gente correr de un lado para otro de la ciudad con bolsas llenas de regalos. intercambio de presentes que, de ser equitativos, deberían se del mismo valor económico ambos.

Pero en realidad lo que hay es un estrés creciente en las personas que quieren la botella de champán más cara, el caviar más exclusivo, la carne más sabrosa, el pescado más fresco, el regalo más original y caro. Y ese estrés viene provocado por la manía de dejar todas esas compras para los últimos días, y nos encontramos a mucha gente el día 23-24 corriendo como si fueran perseguidos por el mismísimo Satanás, arrancando objetos de las manos de otros porque suponen tener más derecho, corriendo por llegar primero, olvidando y obviando las normas de cortesía y buena educación, sólo para tener todas esas cosas para demostrar que somos los más buenos y los que tenemos el espíritu navideño más largo.

Porque estos días son para estar con los demás, hacer como que te caen bien, pasar ratos de gran tensión en la mesa o en la antecena, o en la postcena. No me refiero sólo a los familiares, también a los compañeros de trabajo durante las cenas de empresa. Sin duda, hace poco he leído que un par de cenas de empresa habían terminado en pelea multitudinaria. Lo que me sorprende es que no pase más a menudo.

Pero no os preocupéis, a partid del día 6 de enero ya podemos volver a odiarnos y a llevarnos mal. Ya podemos volver a olvidarnos de los necesitados (los de verdad, no los que aprovechan estas fechas para dar pena), podemos planificar los regalos para los cumpleaños/aniversarios, hay que regalar cuando toca, no sin motivo, a diestro y siniestro, pues eso sería un desbarajuste.

Porque estas fechas lo que nos insuflan es una gran presión por ser buenas personas y demostrarlo. No nos basta con ser buenas personas, tenemos que ser las mejores, aunque eso signifique pisotear al que tenemos al lado. Tenemos que ser los mejores y eso, no es un buen aliciente para alentar ese espíritu, es una competición encubierta para ver quién gasta más, quién pone la mesa más ostentosa, quién da el mejor regalo.

La Navidad podría ser una gran época si no la hubiésemos planteado tan sumamente mal. Puede que sea un señor Scrooge.. sí, es posible, pero al menos no caigo en hipocresías. Hoy se supone que es Nochebuena… para mí es jueves, punto.

Este texto se me ha venido a la mente mientras veía a la gente volverse completamente loca en Mercadona hace un rato, porque ir y volver al supermercado en coche, al menos en mi pueblo, es como para otra entrada.

UNA PINCELADA DE ANTOLOGÍA DEL DISPARATE

Echando un vistazo a antiguos documentos, me crucé con un pequeño extracto de un vetusto libro que tenía por ahí llamado ANTOLOGÍA DEL DISPARATE.

El extracto nunca ha dejado de arrancarme lágrimas de risa, más por los comentarios del profesor que por las respuestas en sí (que también tienen miga).

Hoy quiero coger un extracto de LA NUEVA ANTOLOGÍA DEL DISPARATE de Luís Díez Jiménez, que ha tenido la santa paciencia de aguantar a quienes daban estas respuestas, y me he permitido añadir algunos comentarios, entre paréntesis, en ciertas preguntas. Aquí lo importante es la pregunta y la respuesta. Y pensar que quizá alguno de estos alumnos ejercen hoy de concejales, alcaldes o presidentes…

Un cuadro del Greco

—El «caballo» de la mano en el pecho.

Lema carlista

—Dios, Patria, fuera el Rey.

Músculos

—Los de fibra lisa tienen un color apaciguado.

Equinoccio

—Equidistante.

Atracción

—Por la atracción se producen los solsticios y eclipses.

Egipto

—Lo más típico de Egipto es que enterraban a los muertos.

Teorías evolucionistas

—Darwin decía que descendía de un mono.

El Partenón

—Fue construido por Agamenón.

El Génesis

—Dios creó a Adán y le dijo que se multiplicase.

Crustáceos

—Avanzan rápidamente retrocediendo.

El protestantismo

—Lutero se peleó con el Papa por una burra.

Bécquer

—Siempre estaba triste.

El feudalismo

—La gente entonces en vez de en casas vivía en castillos.

La columna vertebral

—Al romperse el cuello puede romperse el cordón umbilical.

Ganadería

—Los pastores podan a las ovejas en primavera.

Moisés

—Sacó agua de una piedra con su varita mágica.

Ríos de América

—El más alto es el Titicaca, que es un lago.

Alfonso XIII

—Dejó que los alcaldes trajeran la República.

El saltamontes

—Da saltos que vuelan.

Los bárbaros

—Se metieron entre los romanos sin que éstos se enterasen.

—Al ver apáticos a los romanos, les invadieron.

La libertad

—Si se pasa trae la dictadura.

El estómago

—Cuando el píloro se cierra se produce la peritonitis.

El socialismo

—No va muy bien, pues en algunos países se escapan saltando la tapia.

—Los socialistas no quieren el capitalismo, por lo cual no suelen jugar a las quinielas.

Gusanos

—La solitaria tiene una cabeza con cuatro ojos y alcanza 250 metros.

Artiodáctilos

— Tienen un número par de patas, como la vaca.

El. Concilio Vaticano

—Lo hizo el Papa para discutir con todos los obispos a la vez.

(De uno en uno le sabía a poco y se envalentonó) Nota del bloguero.

San Agustín

—Fue compañero de Santo Tomás de Aquino. Calígula

—Tenía un caballo adiestrado para diputado. (Esto explica muchas cosas) Nota del bloguero.

Azúcares

—El almidón se digiere con tintura de yodo.

Aves

—Las aves tienen aerofagia para volar mejor. (No sólo las aves, hijo mío, también algunas personas) Nota del bloguero.

Tuberculosis

—La vaca después de comerse el bacilo de Koch lo transmite al hombre.

Animales hematófagos

—Son los que comen «incestos».

Peces

—Se reproducen por branquias.

Volcanes

—En la «herución» de la Martinica perecieron casi 20 000 cadáveres.

Corrientes marinas

—El aire es el viento en movimiento que se mete entre las olas.

Ateos

—Su Dios es distinto al nuestro.

Esparta

—Los niños cojos, ciegos y mancos no servían para el servicio militar.

La circulación (de la sangre)

—Está dirigida por la Guardia Municipal. (De ahí algunas embolias) Nota del bloguero.

Características del teatro moderno

—Es nudista y poco inteligible. (Clavado) Nota del bloguero.

Grecia

—Los «esparteros» habitaban en Esparta.

Juana de Arco

—La quemaron los ingleses por ser una santa católica.

Revolución rusa

—Casi todos los rusos eran esclavos pues eran de raza eslava.

—La revolución fue provocada por la hemofilia del Zar hacia los obreros.

El estómago

—Produce el «ácido gástrico» para hacer solubles las grasas.

—El jugo gástrico se produce en las paredes del intestino delgado.

Tres fósiles del terciario

—Santa Teresa, San Juan de la Cruz y el Acueducto de Segovia.

Insomnio

—Consiste en dormir al revés.

El tabaco

—Se saca del árbol del tabaco.

¿Cuándo es la mayoría de edad?

—A los 88 años. (De repente me siento muy joven) Nota del bloguero.

Carnívoros

—El lobo apacenta sobre el ganado lanar.

Respiración

—En los pulmones la sangre se convierte en aire.

Función clorofílica

—Es una función de color verde.

Vitamina B

—Produce el estornudo.

Minerales de cobre

—Las minas de «cobrita» están en «Río Tinto».

Clases de tejidos

—Sólidos, líquidos y gaseosos. (Cierto, en algunas ventosidades no todo es gas) Nota del bloguero.

El paludismo

—Lo padece un mosquito.

Productos volcánicos

—La lava y el pilli.

Napoleón

—Era craso de nacimiento.

Clases de glándulas

—Las salivares, las del sudor y la tetilla.

La lluvia —Se produce por explosión de una nube.

Corrientes marinas

—Tienen gran influencia sobre las cadenas montañosas.

El pistilo

—Es como una fábrica de capullos. (Igualito que un partido político oiga) Nota del bloguero.

Glóbulos rojos

—Se forman en los huesos de color amarillo.

Aves nocturnas

—Algunas son insectívoras, como el mochuelo y el murciélago.

Saprofitismo —Son plantas que viven en putrefacción.

Clases sociales

—El proletariado, la clase intermedia y la clase baja.

El proletariado

—Es la clase social alta, de los grandes señores, que se aprovechan del trabajo e insuficiencia de obreros.

La familia

—En España se clasifica en de honor y de primera.

Política social

—Se llama también política de mando.

Organización sindical

—En realidad los empresarios hacen lo que quieren con los trabajadores. (No le falta razón) Nota del bloguero.

LOS LIBROS DE ELEDAN CON CAUSA SOLIDARIA.

Este no es para mí un libro normal. Me ha llevado 20 años escribirlo y dejarlo tal y como me gusta. Ha sido un parto largo pero gratificante y, por ello, quería que su venta fuera también algo especial e importante para mí.

Voy a hablar claro. El libro se vende única y exclusivamente en Amazon.com a través del siguiente enlace: http://www.amazon.es/Los-Libros-Eledan-Enroque-1/dp/1507801041/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1429389495&sr=1-1&keywords=los+libros+de+eledan

El libro como véis vale 13,16 euros más gastos de envío. De esos 13,16 creo recordar que me llevo 3 euros y pico de beneficio, pero he querido utilizar esos 3 euros por ejemplar en algo que, para mí, merece la pena.

Y es tan simple como donar el dinero recaudado por mi novela a un club de fútbol. “Esos clubes ya nadan en la abundancia” diréis. Claro, pero el club al que me refiero es el Cajasol Sporting, club de fútbol femenino que milita en la primera división española y que no nada tanto en la abundancia como sus homólogos masculinos.

http://sportingclubhuelva.com/web/

Podría pasarme varios párrafos contado los éxitos deportivos de este club, su historia o la batalla interminable que sus directivos libran día sí día también para que el club tenga patrocinadores, pero lo que me interesa es la profundidad y filosofía del club.

Este club coge a chicas de muy corta edad que quieren dedicarse al deporte y las tutelan, las guían y las instruyen en un modo de vida basado en los valores del deporte y de una vida saludable. Hacen un enorme bien en la sociedad y se están partiendo el alma cada semana para mover el nombre de Huelva por toda la geografía española. Cuando van a algún sitio, no sólo promocionan el club, si no que también dan salida a Huelva como provincia. Pero sobre todo, por encima de todo lo que he dicho, estas mujeres que están en el césped y en los despachos son una maravillosa familia, un grupo unido y feliz que ha sabido actuar como un solo ente que se merece todo mi cariño y admiración.

imgres ENROQUE (Alternativa)

El deporte femenino merece atención y reconocimiento y en Huelva lo sabemos, porque últimamente mucho deporte onubense se está viendo fuera de nuestras fronteras y, sobre todo, femenino. Las mujeres del deporte de Huelva nos están llevando muy lejos ¿No deberíamos ayudarlas de alguna manera a que ese camino sea más fácil?

Por eso a los muchos o pocos que me sigáis, os pido que ayudéis comprando el libro. Amazon es un punto de venta totalmente seguro, no os de miedo entrar y comprar el libro, en pocos días (se imprime bajo demanda) lo tendréis en casa y sabréis que habréis comprado un libro y, al mismo tiempo, ayudado al deporte, ayudado a las mujeres.

20 ANIVERSARIO

Mañana, día 1 de Junio, se cumplen 20 años del comienzo de Al Final de la Cueva, la primera novela de longitud que comencé a escribir.

 

En estos 20 años, he escrito miles de páginas, y he desechado otras tantas, he comenzado 18 novelas y he terminado ocho. Las he publicado en diversas editoriales y he vendido muchas, perdí la cuenta hace tiempo.

 

Parece mentira que con 12 años comenzara a escribir Al Final de la Cueva y, a día de hoy, aunque he vendido ejemplares, la esté remodelando por enésima vez.

 

He usado muchas piezas musicales para inspirarme, he pasado meses y meses y meses investigando para poder crear las páginas que a muchos de vosotros os han encandilado. He escrito las páginas en varios ordenadores, en cuadernos, en servilletas, en tickets de aparcamiento… incluso he grabado algunas en grabadoras, cualquier momento es bueno si te llega la inspiración. Los escritores que leáis esto, sabéis de esas noches que, a las cuatro de la madrugada, os habéis tenido que levantar para escribir ese párrafo que se os atragantaba, o ese capítulo que habéis creado en la mente, mientras estabais en la cama, y os ha quedado genial.

 

Veinte años después de comenzar Al Final de la Cueva encandilado por El Silmarillión, El Hobbit y El Señor de los Anillos pre películas, ando inmerso en una aventura que, a pesar de tener cuatro años, apenas está en sus comienzos, y me refiero a El Enigma del Desierto y sus sucesoras. El Enigma del Desierto la escribí como una deuda moral que tenía para con el mito de la Atlántida, y ha sido mi mayor éxito hasta la fecha, no sólo en ventas, si no que además he realizado magníficas entrevistas en radio gracias a esta novela y mucha gente la tiene en su estantería, gente además, famosa. Y todo esto habiéndola escrito en tan solo 6 meses. 

 

El Legado de Tartessos y El Secreto de Etruria son las dos continuaciones que hoy en día están en las librerías, al menos digitales. Quizá tardé más en escribirlas, pero no las di por finalizadas hasta que no supe con certeza que mantenían la calidad de la primera.

 

Es cierto que cada vez que comienzo alguna de ellas, me pongo a pensar “¿Cómo me dio por meterme en este berenjenal?” Pero cuando la termino, pienso “Puedo hacerlo”. Aún quedan muchas partes, estoy escribiendo la cuarta y pienso llegar hasta la décima, pero no sólo de la Atlántida vivo.

 

Como dije, Al Final de la Cueva fue la primera hace dos décadas, en principio, una trilogía, luego una pentalogía, pero a día de hoy se quedaría como una sola, pero mucho mejor escrita. También está Sombras en la Oscuridad, una novela de terror “por encargo” que tardé bastante en escribir pero que también gustó. Una Semana Cualquiera quizá sea de las más desconocidas pero también de las más recomendadas por quienes la han leído, una novela negra que relata una semana en la vida de una persona. Poemas es la que se desmarca un poco del resto, ya que es un poemario que me empeñé en publicar, aunque no tengo ni pajolera idea de poesía.

 

Escribir es para mí una maravilla. Me siento Dios porque ocurre exactamente lo que yo quiero, puedo hacer y deshacer a mi antojo, matar o dejar vivir un personaje si me apetece, ningún personaje de mis libros, por muy protagonista que sea, tiene asegurada la supervivencia. Todas esas historias que, de pequeño, embarullaban mi mente, las plasmo en el papel para que todos puedan disfrutarla. Siento que contribuyo a la riqueza cultural del ser humano, y eso, no tiene precio (bueno, sí, el de mis novelas).

 

¿Es difícil? No, es trabajoso, pero no difícil, sólo hay que tener un rato de tranquilidad y de ahí sale todo lo que quieras. Por eso no me pongo plazos, para no agobiarme. Lo que tarde en escribir, tardaré, sin presiones.

 

Cierto es que no tengo una editorial grande que me respalde con publicidad, presentaciones, ejemplares en librerías y demás, y todo lo tengo que hacer yo (incluso comprar los ejemplares para venderlos luego), pero algún día meteré la nariz en esas editoriales y todo irá mejor, seguro.

 

¿Cuáles son los proyectos que tengo en mente? Pues además de terminar Al Final de la Cueva (Rebautizada como Los Libros de Eledan), y terminar la saga Atlántida, tengo pensada y comenzada una saga de novelas policíacas donde, más que mantener la intriga (que también), vamos a reírnos. Me voy a meter con novela histórica, suspense, thriller… como veis no me caso con ningún género.

 

¿En total? Cuerda para unos 35 libros.

 

Quiero dar las gracias a todos los que han comprado mis novelas, los conozca o no, a quienes se han hecho fieles a mi literatura, a los que han seguido con interés mis publicaciones. Han sido veinte años muy intensos, y los que vendrán, sin duda tiempos de grandes éxitos.

 

Recordad que todos mis libros se pueden adquirir a través de Amazon (El Enigma del Desierto), Lulu.com (El Legado de Tartessos, El Secreto de Etruria, Poemas, Al Final de la Cueva, Sombras en la Oscuridad), y Bubok.com (Poemas, Una Semana Cualquiera, Sombras en la Oscuridad). Y si no queréis comprarlo por internet, poneos en contacto conmigo y os lo consigo.

 

Veinte años como escritor, y aún puedo seguir atosigando al personal con nuevas novelas.

DE BODAS Y BODORRIOS

Casarse. El día más importante en la vida de una persona, algo que sólo se hace una vez (bueno, el número de matrimonios es directamente proporcional al grado de fama), un día en el que tu pareja y tú, debéis disfrutar, sois los protagonistas, el centro de atención.
                Pasando por alto todos los preparativos previos, llega el día. El novio (en este caso tú) llega a la iglesia de punta en blanco. Algunos invitados ya han llegado. Las señoras más mayores tratarán de succionar tus mejillas, contarte antiguas batallitas, o emocionarse cuando recuerden a sus maridos o familiares cercanos que no pueden asistir a la boda porque tienen dos metros de tierra por encima. Los señores más mayores (si saben quién eres), vestirán ajados trajes que evocan tiempos mejores, te inundarán las pituitarias con una colonia que levantaría de la tumba a los familiares de las señoras anteriores. Si hay algún colega del instituto o la universidad por ahí, o el típico juerguista (alma de las fiestas), te dará un abrazo con el que te clavará tu propio pisacorbatas en las costillas y estará a punto de romperte dos vértebras por los típicos golpecitos en la espalda que se dan en los abrazos, pero que ellos parece que hayan practicado con un bloque de hormigón.
                Luego llegarán los familiares o amigos que provocan el caos allá por donde pisan. Si se acercan a darte un abrazo, tropezarán con su propia sombra y trastabillará hasta llegar a ti, haciéndote un placaje tan perfecto que verás incluso al árbitro aplaudir. O quizá se pise un cordón sin atar, sujetándose al bolso de la abuela, que se escorará cual buque herido hasta caer encima de la niña de tus primos, que apenas empieza a andar.
                El caso es que entras en la iglesia, aún falta más de una hora para el enlace, pero el cura ya está con cara de pocos amigos, pensando que no le dará tiempo a oficiar las 73 bodas, 58 bautizos, 43 funerales y una comunión que tiene que dar ese día (por los que previamente ha cobrado “la voluntad”). Mientras caminas hacia el altar para hablar con él y tranquilizarle, ves a los músicos que tocarán en tu boda, unas cuantas personas bien vestidas, con carpetas en la mano, y alrededor de otra persona que lucha a brazo partido con unos cables que no se quieren desenredar, y con otro cantante que se pasea por la iglesia enchufe en mano, buscando algún sitio donde haya corriente eléctrica.
                Media hora después, llegarán ellas, las amigas de la novia, o familiares lejanas de estas. “La madre que me ha parido”, pensarás. “¿De dónde han salido semejantes diosas?”. “¡Cómo está la morena!” “Pero la otra de piercing…”. Y es que en las bodas, es donde ves a algunas de las mujeres más bellas del mundo, pero también ves a las más artificiales. De esas que, tras pensar que crecerían flores por donde ella pisara, y pasar una noche increíble, al despertar te crees que tienes a lado a un tal Manolo que, toda la raja que tenía era la del culo, que mostraba cuando te repara la fontanería.
                Llega la hora de la boda. La iglesia revienta de gente. ¿Qué hace de invitado el que nos trae la bombona de butano? Mal rollo. “No me puedo creer que mi madre haya invitado al hijo del panadero del barrio donde vivíamos 15 años atrás”. Si la iglesia está así, la comida va a ser una locura.
                Pasan los minutos, pero la novia no aparece. La gente sabe que suele retrasarse un poquito, sin embargo, según corre el curómetro, tu culo va adoptando una tensión perfecta para usarlo en la Tamborrada. Media hora después, ves a alguien fuera del templo, lleva una cámara de fotos que debe ser más cara que tu coche, comienzas a sudar y te cuadras. La gente se levanta, murmura, mira hacia atrás, algunos niños lloran, y ahí está ella.
                Ahora, pensemos que eres la novia. Tu despertador suena a eso de las cinco de la mañana. Cuando te das cuenta del día en el que estás, tu primera opción es atrancar la puerta, pasar por debajo de ella unos papeles con el divorcio ya firmado (aunque no estéis casados), y acurrucarte de nuevo en tu mullida cama, odias a tu novio, pero sabes que tienes demasiadas cosas que hacer, y tu madre ya está corriendo por toda la casa, no respira ni para continuar hablando, lleva unos extraños accesorios en el pelo que le dejarán un peinado especial, la cara con cremas, la bata llena de lamparones, y el teléfono en la mano organizando ya todo lo que puede. Mientras tanto, tu padre está sentado en la cocina, degustando un café y leyendo el periódico.
                Una vez te tomas el café, comienzas a darte cuenta de la enorme presión que viene sobre ti en este día. Tu cuerpo comienza a acelerarse. La ducha resulta rápida y peligrosa, casi te caes varias veces, pero sobrevives a ella. Te maquillas, vistes y peinas a velocidad de vértigo. “¿Mamá, dónde están los zapatos?” “En su sitio.” “Mamá, los compramos hace una semana, los guardaste en un lugar donde sabías que estarían, pero no me lo dijiste ¡No sé cuál es su sitio!” “¡Pues dónde va a ser! ¡En el armario que hay debajo del televisor del salón!” “Ah, claro, es el sitio lógico… ¿Dónde si no?… voy a la nevera a buscar las bragas” “Lencería, niña, lencería, que ha costado 600 euros el conjunto” “Total, para lo que va a durar puesto…” “¿Decías algo hija?” “Nada, nada.”
                Horas después, aún están los zapatos “en su sitio”, pero tú ya tienes todo preparado, tu hermana pequeña no hace más que asaetearte a preguntas que tú no escuchas, pero respondes a base de monosilábicos. Te da por mirar el móvil. 2 mensajes, el primero de tu novio… es un poema… qué mono… el segundo de tu ex, te implora de forma casi patética que no te cases, es como si las tetas se te cayeran al suelo de repente.
                Te quedas en la puerta de tu casa, ya vestida y preparada, tu madre revolotea alrededor con un bote de laca esparciendo su sabia alrededor de tu acartonado pelo. Tu padre mira el reloj como si quisiera aprenderse de memoria todas las palabrejas que hay escritas en él, mientras resopla. Su móvil suena y da un respingo que le eriza el bigote, su hermano, encargado del coche, es decir, tu tío, está en un atasco.
                Cuando por fin llega, te montas en el asiento trasero junto a tu madre, que sigue esparciendo laca, tu tío se pone al volante y tu padre de copiloto, dando instrucciones sobre cómo sortear semáforos y calles atestadas de vehículos. Las da tan rápido que te parece oír un “¡A ras!”.
                Finalmente, tras casi llevarse por delante tres ancianos, un carrito de niño, dos gatos y tres policías que parecen ser tus escoltas, llegas a la iglesia, el fotógrafo te deslumbra con el flash de la cámara, y tú entras en una iglesia donde la mezcla de colonias te marea, no le prestas atención a la música, y tu novio recupera la sangre al ver que has llegado.
                Ves caras de aprobación en las señoras mayores y algunas de tus amigas al ver tu vestido, caras de rata muerta en otras que ni medio muslo le cabría en tu vestido (o que cabrían sesenta como ellas), y es el momento en el que la dama de honor te tira el ramo, que se le olvidó darte, y que coges al vuelo para completar el uniforme.
Apenas tenéis noción de lo que ocurre durante la ceremonia sólo sabéis que, antes de daros cuenta, tenéis unos anillos en vuestros dedos. Alguien se habrá desmayado por la emoción, y el arroz y los pétalos de rosa rebotan en el pelo de la novia, momento en el que la madre aprovechará para corregir de laca.
Después vendrán las fotos que, tras horas de poses y sonrisas forzadas, siempre quedan bonitas, si no da por la salvajada de hacer un vídeo friki o de sacar algún otro elemento vivo en las fotos, lo cual me parece una horterada, no considero para nada elegante sacar un niño, un gato, un perro o cualquier otro animal en las fotos de la boda, esas que se hacen en pareja, sentados en la playa o en algún parque conocido.
                Por supuesto, al llegar a la comida, algún niño tendrá ya las rodillas desolladas, un primo, tío o amigo de cualquiera de los dos, que estará ya cocido a base de cervezas, y dos jóvenes que no se conocían, y que habrán desaparecido para bailar un merengue horizontal.
                Ambos tendréis que aguantar continuamente alientos cerveceros cerca de la cara, agradeciendo la invitación a la boda, al cámara grabando el vídeo y metiéndoos el objetivo de la misma por salva sea la parte, acompañándoos hasta cuando vais a descargar el alcohol bebido.
                Huelga decir que siempre saltará el estúpido de turno con el manido “¡Vivan los novios!” que yo siempre he pensado que se referían a otros, ya que esos “novios” son técnicamente marido y mujer, es decir, ya no son novios. O también los pesados y merecedores de un puñetazo que comienzan con el “Que se besen”, como si os hubiesen visto nunca besaros, tenéis los labios entumecidos de tanto besaros, y el borrachín de turno ha tirado una copa de vino justo encima del vestido de ella, que ha costado tres mil euros, y que ya no volverá a usarse (o al menos eso esperan).
                Y entonces, llega el momento en el que yo, personalmente, desearía tener un vaso de matarratas, o en su defecto, un cubo para poder meter mis dedos en la garganta, ya que ese momento es en el que ponen en una pantalla un lamigoso vídeo con fotos de ambos, prácticamente desde zigotos, hasta el momento en el que están viendo ese vídeo, con lo cual se forma un bucle que crea una brecha en el continuo espacio-tiempo.
                De verdad, esos vídeos me ponen enfermo, y me parecen de mal gusto, horteras, fuera de lugar y repulsivos, dignos de provocar un tiroteo con AK-47 durante la proyección del vídeo.
                Una vez terminado ese calvario, comenzará el baile y la barra libre, donde mientras algunos se tiran de las corbatas y se golpean con los bolsos con tal de conseguir la primera copa, otros le pedirán al DJ que ponga el éxito del año más hortera y sin gusto alguno.
                Y vosotros habréis tenido que pasar continuamente por mesas de invitados, haciendo como que os importa si lo habéis pasado bien o no, mientras veis en su cara un dibujo de los 45 € que os ha costado cada cubierto.
                Tendréis que pasar por todas las mesas repartiendo puros, cigarros y otros detallitos que, bien elegidos, se convertirán en motivo de admiración, pues esos detalles pueden llegar a quedar muy elegantes, sobre todo si el puro que acompaña es de cierta calidad.
                Durante el baile, siempre habrá algún borracho que meta la pata, bailaréis hasta la saciedad, siendo conscientes de que es el único momento donde realmente estáis a gusto, ya que el resto del tiempo habréis sido el centro de atención, pero cada gesto y cada detalle habrá sido sometido a debate y, probablemente a escarnio, ya que habréis tenido que sufrir convencionalismos, estereotipos y tradiciones tan sumamente estúpidas, que me quitan las ganas de casarme.
                Ya entrada la noche, y con poca gente lo suficientemente joven y borracha como para seguir bailando hasta la musiquita de Windows cuando el DJ apaga el ordenador, comenzarán algunas de las despedidas, como novio verás cómo tu tío, o alguien afín, se despide de ti mientras le coge el culo descaradamente a tu recién estrenada esposa, la cual aguanta con una sonrisa y una cara de “porque estamos en la boda si no le partía las pelotas con el tacón de aguja”, y como novia, verás como alguna jovenzuela ligera de cascos se abalanza contra tu marido al despedirse, haciendo como que se ha tropezado, le dará un beso en la mejilla, muy cerca de la comisura de los labios, y tendrás que aguantar que su corbata huela a las tetas de esa zorrilla alcohólica.
El problema es que se suele invitar a demasiada gente, y el espacio en la comida es limitado, con lo cual a veces te ves obligado a sentar en la misma mesa a gente que no se habla, y durante la comida ves más tensión que en una conferencia de paz entre israelíes y palestinos.
                En resumen, en vuestra boda, a pesar de ser los protagonistas, lo pasaréis mal, tendréis que fingir más de una vez, a nadie le importaréis una mierda, sólo importará cuánta comida puede ingerir, cuánto alcohol puede metabolizar, y la marca del puro o el tipo de detalle que tendréis con los invitados, que han hecho el esfuerzo de ir. Vosotros terminaréis agotados, estresados, puede que hasta algo enfadados el uno con el otro por cualquier motivo, y con la sensación de que habéis sido quienes peor lo han pasado en vuestro día.
He estado en muchas bodas. Como familiar, como invitado, como cantante en el templo, como ayudante de DJ en la celebración, incluso como camarero. He visto de todo, he oído de todo y me ha pasado casi de todo. Una vez incluso saludé a una chica que estaba en una mesa, preguntándole qué tal le parecía la boda, cuando estaba hablando con ella, me di cuenta de que debía ser la hermana, la madre, la prima o alguien que se le parecía una barbaridad, porque no era ella pero lo parecía realmente, y la vuelta a mi mesa haciendo la croqueta y deseando ahogarme en la copa de cava es algo que no se olvida.
En las bodas ves cosas que jamás habrías pensado ver, como gente bailando con gente que nunca pensarías que bailarían juntos, o al vecino gordo de misa dominical con la corbata en la cabeza, pero son bodas.
P.D.: Todo esto lo escribo a raíz de una idea que se me pasó por la cabeza, y era la de comentar que las listas de boda me parecen algo completamente fuera de lugar, hortera y de muy mal gusto. Es una forma de obligar al invitado a comprar algo, una forma de “pagar la entrada”, y además, limitarlo con una serie de cosas. Es mejor cuando la lista está abierta, y sabes qué persona te regalará exactamente lo que necesitas.
No es que esté en contra de las bodas, ni nada por el estilo, pero sí es cierto que “ese día más maravilloso de tu vida” (si es que sólo ocurre una vez), resulta ser un día estresante y perfecto para poner a prueba tus nervios, ya seas novio o novia. Te pasas la vida esperando a que llegue, cuando llega, te pasas el día esperando a que pase y, cuando pasa, te pasas el resto de tu vida recordando aquel día y preguntándote por qué no lo aprovechaste mejor.

EL SÍNDROME DEL FINAL FELIZ

“Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros” Groucho Marx.

 

¿Recordáis cuáles eran vuestros principios hace diez años? ¿Hace veinte? ¿Hace treinta? ¿Han cambiado? Probablemente, como los de todo el mundo.

 

Hace poco he leído sobre el síndrome del final feliz, creo recordar que se llama así. Este síndrome tiene la particularidad de que todos lo tenemos. Viene a decir que siempre nos veremos como somos ahora mismo, dentro de unos años. Es decir, que creemos que no vamos a cambiar, no físicamente, lo cual es obvio, si no en costumbres, hábitos, formas de pensar, incluso de vestirnos o nuestros gustos culinarios. Siempre beberemos lo mismo para comer, o comeremos las mismas cosas, o vestiremos de una forma determinada para siempre, cuando en realidad, si nos paramos a pensar, cuando teníamos 13 ó 15 años, vestíamos de una manera muy distinta.

 

Acabo de relataros un síndrome que se supone que “Acaban de descubrir”. Pues perdónenme ustedes, pero es una soberana gilipollez. Yo a ese síndrome lo he llamado siempre madurar. Y ha existido toda la vida como madurar. Lo que pasa es que ahora no tenemos hambre, tenemos el síndrome del  “Agujero en el estómago”. No tenemos apetito sexual, tenemos el síndrome de “Me la pelo como un macaco”. Hombre, un poco de seriedad, que de toda la vida se ha dicho envejecer o madurar y ahora es el síndrome del “Final feliz”… hay gente que se aburre.

 

La vida es un continuo. No se puede parar, dicen en filosofía que “Todas nuestras opiniones están alienadas”, es decir, ninguna opinión es propia, en realidad. Todo lo que nosotros pensamos, opinamos o creemos, está condicionado por factores externos como nuestro ambiente social, cultural, ideológico o temporal. A medida que esos factores cambian, nuestra concepción de la realidad cambia, y nosotros con ella.

 

No nos engañemos. Lo que hoy vemos como una verdad absoluta, mañana nos puede parecer una tontería, o podemos incluso avergonzarnos de que en ese entonces creyéramos en eso. Pero es parte del devenir de la vida, del continuo espacio tiempo, si así lo queremos ver. El tiempo avanza, nosotros con él, estancarnos es imposible, aunque queramos. Lo que hoy nos ocupa nuestro tiempo porque nos fascina, mañana nos puede parecer aburrido y monótono, y lo que hoy no queremos ni en pintura, dentro de un par de horas estaremos pegados a los libros buscando información para saber más.

 

Quizá por eso a día de hoy no me he hecho un tatuaje, porque lo que hoy me fascina, quizá mañana me parezca horrible, y por ello me arrepienta.

 

Pero en fin, es lo que hay. Es la vida.

 

Pero no os creáis esto demasiado. Quizá mañana os diga que el ser humano es inmutable.